• +58-0212-789-6543
  • contacto@kreativagencia.com

Archivo de autores

La guerra en Siria. Hablemos de Siria I

En conmemoración a los 8 años del actual conflicto en Siria, es necesaria una explicación de las causas de la misma. La cual se ha convertido en uno de los peores conflictos armados a comienzos del siglo XXI. Por eso presentamos esta serie de artículos: hablemos de Siria.

Sus implicaciones políticas, económicas, sociales y religiosas, han llevado a distintas naciones y organismos del mundo a fijar posición. Precisamos superar las simples percepciones para entender las verdaderas raíces del conflicto.

Todos debemos conocer los aspectos históricos, político-económicos y socio-culturales, que nos permitan comprender lo que hoy se llama Siria.

Geografía siria

Se le define geográficamente como un lugar dentro del Levante donde distintos pueblos independientes establecieron su hogar permanente. Es una región de la que surgieron rutas comerciales y de intercambio cultural con otras poblaciones.

No es casual la disputa entre Damasco y Alepo sobre cuál es la ciudad más antigua poblada en la tierra. De su permanente poblamiento y diversidad religioso-cultural encontramos que en su actual capital existía una catedral bizantina [construida durante Constantino I]. Una edificación dedicada al profeta Juan Bautista, que en cuyos cimientos tenía la Mezquita de los Omeyas. En ella se conserva la cabeza del profeta. Unos siglos atrás allí mismo existió un templo con estilo romano dedicado a Júpiter. Este originalmente correspondía al templo de Haddad, dios del trueno arameo.

Siria protagonizó la primera gran revolución agrícola del mundo,
debido al crecimiento demográfico. Todo lo producido en estos territorios alcanzó gran parte del mundo.

La tierra siria ha sido objeto de invasiones de antiguas civilizaciones (hitita, asiria, persa, cruzados, mongoles, etc.) Brevemente perteneció a la dinastía Umayad islámica, un imperio mundial. Su ubicación geográfica la transforma en importante zona de comercio previo al desarrollo europeo y su dominio de rutas marítimas. Sus rutas de caravana atravesaban Jerusalén, La Meca y Yemen. Baste con mencionar la Ruta de la Seda, que unía a Europa y África con la India y China.

Religión y subdivisiones

Siria desarrolló las tres principales modalidades de monoteísmo abrahámico. Lamentablemente las disputas religiosas entre distintas sectas derivaron en conflictos. La mayoría gracias a manipulaciones políticas. Podemos ver cómo una composición sectaria con el tiempo se transformó a la medida del sistema de poder establecido.

Los cristianos fueron mayoría durante los primeros siglos del reinado musulmán. Después surgieron los grupos heterodoxos chiitas (ismailis nizari) paralelos a los estados cruzados. Hasta que la dinastía ayubí de Saladino y los mamelucos restableció el dominio sunita ortodoxo. Fue un dominio que los otomanos extendieron por más de 400 años.

Para nadie es un secreto que las diferencias sociales pesan mucho. Por lo general restamos importancia a ellas debido a que la intolerancia y el fanatismo son comunes en cualquier sociedad.

Sociedad bajo dominio otomano

Si nos remitimos al dominio otomano en Siria (1516-1917), encontramos que fue inicialmente un califato multicultural, y luego un “paciente enfermo” [una expresión peyorativa referente a la decadencia de un régimen]. La Siria otomana, pese a sus dificultades, combatía los fuertes imperialismos europeos y sentimientos nacionalistas internos.

Un ejemplo de ello fue el sistema otomano millet (comunidades confesionales bajo control imperial) cuyos líderes religiosos comunitarios ejercían el poder. Estos aplicaban su propia jurisprudencia a los asuntos internos, generando cierto control local [patriarcal] al Estado Central y permitiendo un cosmopolitismo permanente. Sin embargo, el sistema otomano mostró sus límites desconociendo a los alawis y drusos como millet. La razón es que los otomanos los consideraban heréticos. Sin embargo, los drusos disfrutaban de cierta autonomía en las montañas libanesas.

En términos tecnológicos, este Estado pre-moderno no otorgaba comodidad a la población siria siendo su gobierno el local tradicionalista. Por tal razón, la ciudad de Estambul no tenía gran alcance territorial. Fuera del millet el Estado aplicó impuestos y reclutamientos en aldeas humildes. Estos exigían granos de oro y hombres. Recursos que, como respuesta a las continuas disputas otomanas, fueron destinados a la guerra.

Crisis económica y migración

A comienzos del XX las desfavorables condiciones de vida propiciaron fuertes migraciones hacia América y África occidental. El colombiano Gabriel García Márquez relató la migración en su libro Cien años de soledad. El escritor cuenta que en el pueblo Macondo existió una “Calle de los Turcos”, como lugar de sirios-turcos.

El aspecto islámico del reinado turco solo se reflejaba de forma chovinista. Existieron contradicciones con muchos aspectos manejados en la Tanzimat [las políticas de regulación, organización y modernización del Imperio Otomano durante el siglo XIX] generando nuevos movimientos nacionalistas-culturales en diversas provincias árabes. Con estas disposiciones otomanas resurgió el árabe clásico como lengua educativa (literatura) y política. El gobierno central reprimió estos movimientos descentralizadores.

La guerra en Siria: producto de la ambición occidental

El territorio históricamente ha estado en disputa. Sin embargo, a principios del siglo XX el debilitado Imperio Otomano mantuvo sus dominios territoriales. Claro que acordados con las potencias europeas. Equilibrio de poder que se sostuvo hasta el estallido de la Primera Guerra Mundial.

En 1917 los levantamientos árabes [con asistencia británica] acabaron con el reinado turco en Siria y parecía que el acuerdo entre Sharif Hussain y Sir Henry McMahon podría favorecer a los pueblos árabes para liberarse de los turcos. No obstante, la soñada independencia y la formación de un sistema federal árabe quedaron anuladas, por el acuerdo Skykes-Picot. Acuerdo hecho entre británicos y franceses que dividió a los árabes en zonas de control de ambas naciones.

Sumemos la decisión británica (Declaración Balfour) que otorgó una sección territorial de Palestina al movimiento sionista. Un hecho histórico que avivó las llamas del conflicto. Todas fueron decisiones políticas polémicas que cambiaron la dinámica regional durante los próximos años.

¿Necesitas una agencia de contenidos digitales?

Ernesto Javier Camejo